De recaídas supongo está hecha la rehabilitación de un adicto, un enfermo
o un corazón color de invalidez,
hoy te entiendo tanto sabes,
me sabe a café la perdida de fascinación por la humanidad,
pasiva veo a la del espejo y como se va endureciendo mi mirada;
me he petrificado, en el proceso pienso en ti y algo ilumina mis labios,
al menos marmolizada he quedado sonriendo, como cuando estabas,
como cuando me amabas...
En el cuarto vacio solo quedaste tu.
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